Publicado el 10 de octubre de 2026 · Cristian Vecchio, APEX Soluciones
Depende de qué necesitás (y de quién la hace)
Una página web no tiene un precio único: cambia según cuántas secciones tenga, si vende online, si necesita funciones especiales y quién la desarrolla. Por eso dos presupuestos para "una página web" pueden ser muy distintos.
Lo importante es saber qué estás comprando. Antes de comparar precios, fijate qué incluye cada propuesta.
Qué define el precio
- Tipo de sitio: una landing de una sola página no cuesta lo mismo que un sitio institucional con varias secciones o una tienda online.
- Diseño: una plantilla genérica es más barata que un diseño hecho a medida para tu marca.
- Funciones: formularios, reservas, pagos online, catálogo o integraciones suman trabajo.
- Hosting y dominio: algunos precios los incluyen y otros no. Son necesarios para que la web esté online.
- Optimización para Google: no todas las webs se entregan preparadas para aparecer en las búsquedas.
Lo que tu web tiene que incluir sí o sí
Más allá del precio, una página web profesional en 2026 tendría que tener como mínimo:
- Diseño adaptado a celulares (la mayoría de las visitas llegan desde el teléfono).
- Carga rápida: si tarda, la gente se va antes de ver tu negocio.
- Botón de WhatsApp y formulario de contacto para recibir consultas.
- Certificado de seguridad (HTTPS), el candadito del navegador.
- Base de SEO: títulos, descripciones y estructura para que Google la entienda.
Cuánto cuesta una página web en APEX Soluciones
Trabajamos con tres planes de precio cerrado y entregamos en una semana: Página web desde $99.000 ARS (sin hosting ni dominio), Web + Hosting a $150.000 ARS y Todo incluido a $199.000 ARS, con página, hosting y dominio incluidos el primer año.
Todos incluyen diseño a medida adaptado al celular, optimización para Google y conexión con tu WhatsApp.
Cómo no pagar de más
- Pedí que te detallen qué incluye y qué se paga aparte (hosting, dominio, cambios).
- Preguntá en cuánto tiempo la entregan.
- Asegurate de que el dominio quede a tu nombre.
- Desconfiá de los precios sin detalle: lo barato puede salir caro si después hay que rehacerla.